jueves, 5 de diciembre de 2013

Al fin recibí mi título de Máster en Ingeniería Matemática

Aprovecharé para hablar un poco sobre estudios universitarios aprovechando que hoy, tras una larguísima espera, recogí por fin mi título de Magíster en Matemáticas (que debió llegar en 2009, hace cuatro años). Más concretamente el Título Oficial de Postgrado en el Máster Universitario de Ingeniería Matemática, adaptado al Espacio Europeo de Educación Superior, por la Universidad Complutense de Madrid. Que probablemente sea la mayor y más veterana universidad de España, heredera de cinco siglos de historia. Este título es un análogo al Máster en Matemática Aplicada (antes: Ciencias Exactas), dotado de cierta pátina de aspectos ingenieriles e industriosos, en contraste con el Máster de Investigación Matemática, de nivel más teórico, que era la alternativa ofertada por la UCM.


Comencé en el mes de Septiembre 2006 y me llevó unos 18 meses completarlo totalmente. Pero lograr la expedición y entrega del título en 2013 ha sido un proceso posterior mucho más largo que cursar el Máster en sí, a los 35 años, esto es, siete años desde que comenzara. El periodo de clases propiamente dicho terminó en 2007, culminando con los Cursos de Verano del Escorial para los que fui becado. El resto os lo conté aquí en 2009 con la noticia de que oficialmente me había licenciado.

Ante el hecho de la demora extrema en la expedición del documento y frente a la imposibilidad de acreditar mi titulación en España o el extranjero (lo que me ha causado no pocos problemas y quebrantos) me puse en contacto con varias oficinas dependientes de la UCM, que me dieron como única causa del retraso "que el documento se imprimió mal y hubo que repetirlo, aunque lo normal es que 'solo' tarde un par de años". Así, sin otra justificación, ni admisión alguna de corresponsabilidad. Nunca entenderé por qué expedir un documento de certificación ha tardado el doble que completar el Máster en sí mismo. Diríase que "la impresora que utilizaron era un poco lenta". Algún amigo diría que seguramente lo habrán caligrafiado usando una pluma de Ave Fénix con cánula de cuerno de unicornio y tinta de calamar gigante. Ja.

Supongo que quizás, el que al fin se haya expedido el título ha tenido un poco que ver el pedir una certificación académica y pagar de nuevo las tasas. O que sea un matemático de carrera el nuevo rector de la Complutense, José Carrillo, elegido poco antes del reciente fallecimiento de su eminente padre Santiago (Sí, el mismo Santiago Carrillo que contribuyó a redactar la Constitución Española, la cual celebra este fin de semana su efemérides). O quizá el cambio de rector haya sido la causa de la demora. O las lógicas pugnas con el actual Ministro de Educación, de ideología diametralmente opuesta. Todo ello lo ignoro y prefiero que así siga por cuanto no me ataña, una vez solventado el asunto. Por otra parte, sí confío en que el blog del actual rector no siga el mismo destino que el desaparecido del anterior rector, el economista Carlos Berzosa, quien firmó mi título y con quien coincidí brevemente en la inauguración del Instituto de Matemática Interdisciplinar, pues siempre resulta interesante saber en qué andan los rectores y catedráticos del gremio, tanto antes como después de dejar sus cargos y no solo durante su desempeño.


Después de aquéllo me matriculé en el Doctorado de Investigación en Ingeniería (PhD. Engineering Research), periodo durante el cual he sido profesor en la Universidad de Burgos y también, impartiendo clases de Matemáticas, en una de las de Shanghai, China.

Con la llegada de la grave crisis financiera global en 2008 no han sido unos años nada fáciles, y aún siguen sin serlo. En cuanto al doctorado, mi tesis está bastante avanzada. El periodo de investigación ha concluido, con algunos hitos como varias conferencias que impartí en China sobre alguno de los temas que trato. Tras retornar a España en septiembre de este año 2013, deposité un proyecto de tesis en el Registro de la UBU y el manuscrito supera ya las 100 páginas, así que confío en presentarlo y defenderlo a no mucho tardar.

También estoy tramitando la documentación que me permita atestiguar la Mención Internacional a mi título de Doctor Ingeniero, cuando llegue el momento, con lo que algunas porciones de la tesis deberán figurar también en lengua inglesa, si bien no su totalidad, pues al parecer no se admiten tesis en otros idiomas salvo en carreras de filología. Así que la podréis leer cuando esté aprobada y digitalizada, a su debido tiempo.

Confío en que una vez me doctore (en la Facultad de Ciencias Económicas y empresariales que fundó mi abuelo materno) no se demoren tanto en expedirme el título como la Complutense ha tardado en expedirme el de Máster. La escuela de negocios IDE-CESEM donde cursé mi otro Máster en Dirección de Tecnologías de la Información, me lo expidió en un plazo mucho más normal.

Ahora, con una ingeniería superior en informática, dos másters en mi haber (universitario y MBA) y próximamente (esperemos) el doctorado, se me suscita la duda de cuál sería mi denominación como híbrido interdisciplinar. Sé que es triplemente redundante, pero debido a la total inexistencia de homologaciones y al sobrevenimiento del plan de Bolonia (EEES), mi única vía fue reiterar el segundo tramo de formación para poder acceder al doctorado. Por tanto solo pudo materializarse mi proyecto mucho después de lo que yo habría querido, como quienes lo cursan de un tirón, habida cuenta de que entre medias trabajé además cinco años como Director de Sistemas a tiempo completo (simultaneando los estudios del MIM por las noches). Los estudios universitarios que he cursado comparten todos la denominación de "Ingeniería", así que cuando llegue el momento supongo que lo más breve sería denominarme "Doctor Ingeniero en Informática y Matemáticas" (con intensificación en Investigación), y nombrar aparte el Master de Empresa. Si no, no va a caber en las tarjetas de visita.

Viéndolo restrospectivamente, se me antoja extremadamente simple, y casi apetecible, el recorrido que transitan quienes cursaren una carrera de Grado-Master-Doctorado todo de seguido, sin tener que hacer el segundo tramo tres veces como yo, ni bregar contra los retos de la interdisciplinariedad, aunque en mi favor hay que decir que alguna cosa habré debido de aprender durante el proceso, que aquellos otros no sepan. Entre otras, algo de Chino Mandarín. Y lo problemática que es la burocracia desmesurada.

Tras lo que tuve que pasar solamente para poder acceder a cursar estudios de Doctorado, mi opinión es que tras la adaptación de las titulaciones al Espacio Europeo de Educación Superior, lo justo sería que los estudios de Master contaran algo por encima de los de la Ingeniería (la que comprimía 300 créditos lectivos en 4 cursos intensivos), y posiblemente, que los de Grado contaran algo por encima de los de Ingeniería Técnica de menor duración, medida en cursos académicos y créditos (antiguos o EEES). Así y todo, los estudios de Doctorado también deberían clarificarse mucho en España y la dirección universitaria de Investigación centrarse más, que está muy dispersa. Luego está el tema de cuántos años se tardan realmente en terminar estas titulaciones, que muy a menudo supera en mucho el número de cursos por término medio.

No tengo datos del Master IM, pero aunque quienes empiezan titulaciones en matemáticas o ingeniería normalmente ya han pasado una cierta criba que les garantiza un éxito al menos moderado (superado el primer impacto, tras el que buena parte desisten), me consta que su dificultad es también muy elevada y es que el MIM está a la cabeza de los másters de toda España.

Sobre mis notas de Master, no mucho que decir: en carreras de ingeniería y matemáticas, la sola superación ya es todo un premio, dada su dificultad y abstracción, pero además de varias publicaciones en este blog saqué alguna buena nota, como un Sobresaliente en "Aplicaciones del Algebra Computacional a la Inteligencia Artificial", tema que ya había tratado durante la carrera Ingeniería (con otro Sobresaliente en la asignatura de IA) y que me serviría después para dar clase "Sistemas Expertos e Inteligencia Artificial" en la UBU. También traté este tema en mi Proyecto al finalizar el MBA. Bien mirado, quizá debería dedicarme a la Inteligencia Artificial cuando termine el doctorado. O al menos a localizar algunos resquicios de inteligencia natural. Je.

Por aquí tengo mi curriculum vitae completo en PDF (si aún os gustan estas antiguallas, con muchos logos de colores y facilidad de impresión) o en la red social profesional LinkedIn. Tal como está el tema del des/empleo en España, nunca está de más repartirlo por ahí.

Por lo demás, me honra que en el informe PISA de la OCDE recientemente publicado, a pesar de la muy baja puntuación de España (y es que vamos para atrás, como los cangrejos), las de Madrid y de Castilla y León estén algo mejor, y sobre todo que Shanghai lidere el ranking. Posiblemente algunos de esos estudiantes chinos hayan sido alumnos míos este pasado curso y os aseguro que en Ingeniería los había auténticamente brillantes. De recuerdo algunos de ellos me regalaron esta taza con una caricatura y mis siglas. Vale que no es un Lotus ni un Ferrari, pero yo se lo agradezco igualmente.

Mientras completo la tesis continuaré por mi cuenta tratando de prestigiar la profesión, que falta nos hace, a mis alumnos y a mí. En eso seguimos.

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