Con el pie en el estribo
Anoche llegué de Zaragoza y mañana volaré a la isla de Mallorca, así que estoy en Burgos "con el pie en el estribo".
De momento, deciros que la Exposición Internacional dedicada al agua me ha gustado mucho y que, como no podía ser de otra manera, estuvo "pasada por agua" en su última semana, aunque por suerte sólo el martes. El recinto es sensacional y los pabellones otro tanto. Lo de las colas y la hacinación de gente, es tanto como dicen, aunque se mitiga haciendo buen uso del Fast-Pass y saliéndose del "rebaño" siempre que se puede.
Anduve muchísimo y ví casi todos los pabellones especiales (la Sed, el "botijo", el puente, acuario fluvial, Aragón, España...) y muchos de los de los países expositores (ni de lejos todos, porque el recinto es enorme). Me llevo buen recuerdo de los conciertos y actuaciones: el enrevesado baile tailandés, un sensacional grupo de cuerda y percusión formado por mujeres cubanas, el coro masculino de voces y cuerda de Canarias, canto y break-dance en Mauritania...

Los precios, sobre todo los de los restaurantes y mercancías, son para no recordar, por lo elevados. Algunos pabellones como los de Pakistán o India, eran meros mercadillos con restaurante a precio doble, omitiendo toda la cultura del país y el tema del evento (el agua). Parece que como la demanda les sobraba, preferían cobrar al máximo precio en tiendas y restaurantes aún a costa de perder algunas ventas. Verdaderamente deplorable es la imagen de afán recaudatorio que se ha dado en esta Exposición Internacional, con varias honrosas excepciones.
La calidad de la atención prestada por el personal de servicio variaba mucho. Desde el siempre amistoso servicio africano del restaurante nigeriano, donde nos reímos muchísimo con el chico que nos atendió, hasta el más antipático local como el de las barras de los restaurantes autonómicos, algunos de los voluntarios ya hastiados por la marea de gente, y el personal de seguridad, en ocasiones bastante, bastante abusón. Ya se sabe que donde hay confianza..., y es que cien mil visitantes cada día queman a cualquiera; si bien eso no es motivo para pagarlo con el siguiente que venga.
El balance es bastante bueno, sobre todo, como he dicho, por la oportunidad de ver un pedacito de cultura de un montón de países del mundo, y por lo mucho que se aprende de estas exposiciones culturales y de arte. Pronto publicaré las fotos del viaje y espero poder contaros con detalle el recorrido.
Ahora me pondré a deshacer la maleta y hacerla de nuevo, porque mañana salgo hacia Palma de Mallorca donde estaré hasta el domingo, aprovechando para estrenar el recién inaugurado aeropuerto de Burgos.
De momento, deciros que la Exposición Internacional dedicada al agua me ha gustado mucho y que, como no podía ser de otra manera, estuvo "pasada por agua" en su última semana, aunque por suerte sólo el martes. El recinto es sensacional y los pabellones otro tanto. Lo de las colas y la hacinación de gente, es tanto como dicen, aunque se mitiga haciendo buen uso del Fast-Pass y saliéndose del "rebaño" siempre que se puede.Anduve muchísimo y ví casi todos los pabellones especiales (la Sed, el "botijo", el puente, acuario fluvial, Aragón, España...) y muchos de los de los países expositores (ni de lejos todos, porque el recinto es enorme). Me llevo buen recuerdo de los conciertos y actuaciones: el enrevesado baile tailandés, un sensacional grupo de cuerda y percusión formado por mujeres cubanas, el coro masculino de voces y cuerda de Canarias, canto y break-dance en Mauritania...

Los precios, sobre todo los de los restaurantes y mercancías, son para no recordar, por lo elevados. Algunos pabellones como los de Pakistán o India, eran meros mercadillos con restaurante a precio doble, omitiendo toda la cultura del país y el tema del evento (el agua). Parece que como la demanda les sobraba, preferían cobrar al máximo precio en tiendas y restaurantes aún a costa de perder algunas ventas. Verdaderamente deplorable es la imagen de afán recaudatorio que se ha dado en esta Exposición Internacional, con varias honrosas excepciones.
La calidad de la atención prestada por el personal de servicio variaba mucho. Desde el siempre amistoso servicio africano del restaurante nigeriano, donde nos reímos muchísimo con el chico que nos atendió, hasta el más antipático local como el de las barras de los restaurantes autonómicos, algunos de los voluntarios ya hastiados por la marea de gente, y el personal de seguridad, en ocasiones bastante, bastante abusón. Ya se sabe que donde hay confianza..., y es que cien mil visitantes cada día queman a cualquiera; si bien eso no es motivo para pagarlo con el siguiente que venga.El balance es bastante bueno, sobre todo, como he dicho, por la oportunidad de ver un pedacito de cultura de un montón de países del mundo, y por lo mucho que se aprende de estas exposiciones culturales y de arte. Pronto publicaré las fotos del viaje y espero poder contaros con detalle el recorrido.
Ahora me pondré a deshacer la maleta y hacerla de nuevo, porque mañana salgo hacia Palma de Mallorca donde estaré hasta el domingo, aprovechando para estrenar el recién inaugurado aeropuerto de Burgos.











2 Comments:
Aprovecha entes de que lo cierren ;)
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BRGS, at 11 de septiembre de 2008 20:55
¡Buen viaje!
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Black Hole, at 11 de septiembre de 2008 23:32
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