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13 marzo 2008

¿Por qué tener confianza en el futuro (económico)?

La gente está preocupada y como nieto de mi abuelo Ernesto Ruiz y González de Linares (que fue catedrático de Economía y Derecho Mercantil [1]) y postgraduando en Ingeniería Matemática, me veo empujado a tranquilizarles.
Que venden poco, dicen. Que han tenido muchos impagos desde que ha empezado el año. Que llevamos tres meses malísimos. Que no hay comercio. Que la cosa va muy mal. Vale.
Ahora veamos un poquito de teoría de series temporales. La gráfica siguiente muestra las ventas de una empresa cualquiera. ¿Qué la caracteriza? Que se repite: presenta "estacionalidad".
Se han estudiado las ventas de gran variedad de productos y servicios para diferentes empresas y sectores y siempre suele ocurrir lo mismo:

A fin de año hay un pico muy acusado (debido en parte al cierre de año contable) y luego viene la "cuesta de enero". Podemos ver que el periodo bajo dura unos meses y luego hacia marzo (Pascua, primavera) se recupera. Sigue creciendo hasta el verano, cuando vuelve a bajar (salvo en zonas de costa y otras turísticas, para determinados sectores). Luego en septiembre sube de nuevo y la cosa se repite el año siguiente con leves diferencias, una y otra vez.

Existen complejos modelos matemáticos de forecasting [2] como los modelos ARIMA de Box-Jenkins (Ver el trabajo de Daniel Peña y Eva Senra) que permiten predecir con precisión arbitraria y gran probabilidad lo que va a ocurrir dado un histórico de ventas, como se ejemplifica en esta horquilla que he preparado:
El problema de descenso del consumo y la inversión en estas fechas lo vemos amplificado en 2008 debido a las elecciones presidenciales que acaban de celebrarse, como cada cuatro años, aproximadamente. Justo antes de un proceso electoral que presenta cierta incertidumbre, se produce en su área de afección un descenso del consumo: la gente se "aguanta" antes de conocer los resultados para reducir el riesgo financiero y político.

También el invierno y la menor irradiación solar tienen la culpa, año tras año, del bajón; es tan lógico que parece una perogrullada, pero las estaciones y también los ciclos solares inciden en la actividad de la biomasa en la superficie terrestre.

Este año el final del período bajo invernal coincide con las elecciones. Cuando muchos individuos se esperan simultáneamente para rascarse el bolsillo, el resultado es el que tenemos delante, unos se influencian a otros y el efecto recesor se amplifica.

Este otoño también hay elecciones presidenciales en los Estados Unidos de América, que como superpotencia tiene mucha influencia en los mercados económicos de todo el mundo. Y soplan vientos de cambio porque Bush no va a continuar su presidencia, lo que aumenta la incertidumbre. Es por ello que la "cosa económica" no va a tener un gran rebote a partir de la primavera en nuestro país, sino algo más bien moderado. Y será a fin de año y en 2009 cuando veamos el rebote multiplicado. Me atrevería a decir que esto pasará gane quien gane, Republicanos o Demócratas, Mc Cain, Hillary u Obama.

El consumo y la inversión se recuperarán con fuerza. De eso estoy seguro. Este estudio no es muy riguroso, pero lo dicen las mates, y dos más dos siempre son cuatro. Por eso no estoy preocupado y tú tampoco deberías estarlo. Yo que tú me rascaría el bolsillo ya, que luego, debido a la gran demanda, te va a salir más caro éso que vas a tener que comprar ¿de todos modos? ([1][2]).

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